Descripción
El Museo Cívico de Arte Antiguo ocupa el Palazzo Madama, en la piazza Castello, en Turín. Sus más de setenta mil obras van de la Edad Media al siglo XVIII: esculturas, cuadros, cerámicas, marfiles, oros, platas, muebles y tejidos, en treinta y cinco salas repartidas en cuatro plantas, más una planta panorámica.
El recorrido sube en el tiempo, planta tras planta, y es ideal para quien quiere ver el arte piamontés en su marco original: el propio palacio forma parte de la visita, con sus cimientos romanos, la sala del Senado y los aposentos de las Madame Reali.
Se empieza en el sótano con la Edad Media: esculturas piamontesas, un mosaico de la catedral de Acqui y las orfebrerías del Tesoro de Desana. En la planta baja está el arte gótico y renacentista, en el gran salón construido por Ludovico de Acaya a principios del siglo XV.
La Torre de los Tesoros, del siglo XV, custodia algunas de las obras más representativas del museo: el Retrato de hombre de Antonello da Messina y el códice miniado de las Très belles Heures de Notre Dame de Jean de Berry, junto con objetos del Gabinete de las Maravillas de Carlos Manuel I de Saboya.
En la planta noble se entra en los aposentos de las Madame Reali, decorados con fastuosidad, con cuadros y muebles de los siglos XVII y XVIII, entre ellos los de Pietro Piffetti. La segunda planta es para las artes decorativas: cerámicas, marfiles, vidrios, tejidos, bronces. Otras salas albergan esculturas sobre el tema del llanto sobre Cristo muerto.
El museo cívico de Turín nació en 1863 cerca de la Mole Antonelliana. En 1934 sus colecciones de arte antiguo se trasladaron aquí, al palacio que había sido la primera sede de la Galleria Sabauda, de 1832 a 1865.
En 1865 el Senado del Reino, que desde 1848 se reunía en el palacio, partió hacia Florencia. El museo se reabrió al público en 2006, tras las restauraciones, y acoge periódicamente exposiciones y muestras.
Quien sube hasta arriba del todo encuentra la planta panorámica, por encima de todas las demás.
El edificio tiene una historia de dos mil años: puerta romana, casa fuerte, castillo de los príncipes de Acaya, palacio barroco de las Madame Reali. Las salas siguen los estratos de esa historia, de los más antiguos a los más recientes.
Imprescindible
• La Torre de los Tesoros.
• El Retrato de hombre de Antonello da Messina.
• Las Très belles Heures de Jean de Berry.
• Los aposentos de las Madame Reali.
¿Sabías que…?
• En la Torre de los Tesoros también hay objetos del Gabinete de las Maravillas de Carlos Manuel I de Saboya.
• El museo tiene su propia revista anual, «Palazzo Madama. Studi e notizie», desde 2010.
El recorrido sube en el tiempo, planta tras planta, y es ideal para quien quiere ver el arte piamontés en su marco original: el propio palacio forma parte de la visita, con sus cimientos romanos, la sala del Senado y los aposentos de las Madame Reali.
Se empieza en el sótano con la Edad Media: esculturas piamontesas, un mosaico de la catedral de Acqui y las orfebrerías del Tesoro de Desana. En la planta baja está el arte gótico y renacentista, en el gran salón construido por Ludovico de Acaya a principios del siglo XV.
La Torre de los Tesoros, del siglo XV, custodia algunas de las obras más representativas del museo: el Retrato de hombre de Antonello da Messina y el códice miniado de las Très belles Heures de Notre Dame de Jean de Berry, junto con objetos del Gabinete de las Maravillas de Carlos Manuel I de Saboya.
En la planta noble se entra en los aposentos de las Madame Reali, decorados con fastuosidad, con cuadros y muebles de los siglos XVII y XVIII, entre ellos los de Pietro Piffetti. La segunda planta es para las artes decorativas: cerámicas, marfiles, vidrios, tejidos, bronces. Otras salas albergan esculturas sobre el tema del llanto sobre Cristo muerto.
El museo cívico de Turín nació en 1863 cerca de la Mole Antonelliana. En 1934 sus colecciones de arte antiguo se trasladaron aquí, al palacio que había sido la primera sede de la Galleria Sabauda, de 1832 a 1865.
En 1865 el Senado del Reino, que desde 1848 se reunía en el palacio, partió hacia Florencia. El museo se reabrió al público en 2006, tras las restauraciones, y acoge periódicamente exposiciones y muestras.
Quien sube hasta arriba del todo encuentra la planta panorámica, por encima de todas las demás.
El edificio tiene una historia de dos mil años: puerta romana, casa fuerte, castillo de los príncipes de Acaya, palacio barroco de las Madame Reali. Las salas siguen los estratos de esa historia, de los más antiguos a los más recientes.
Imprescindible
• La Torre de los Tesoros.
• El Retrato de hombre de Antonello da Messina.
• Las Très belles Heures de Jean de Berry.
• Los aposentos de las Madame Reali.
¿Sabías que…?
• En la Torre de los Tesoros también hay objetos del Gabinete de las Maravillas de Carlos Manuel I de Saboya.
• El museo tiene su propia revista anual, «Palazzo Madama. Studi e notizie», desde 2010.